- A pocos días para finalizar el Jubileo Extraordinario de la Misericordia, Venezuela seguirá esperando la Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández, ahora más que nunca; por la escasez de medicamentos. Tenemos que aferrarnos a la oración y a la esperanza. En los tiempos de crisis es cuando más debemos tener Fe.
Los milagros del Dr. José Gregorio Hernández son tan numerosos como las estrellas del cielo. Su estampa, no faltan en los hospitales y en los hogares donde existe un enfermo. En la escala de diez ya esta en el octavo, a dos milagros para ser reconocido por la iglesia católica como Santo. La idea de este blog es catalizar su causa, dando a conocer su vida y animar a las personas para dar testimonio de sanación por su intercesión. .
lunes, 7 de noviembre de 2016
Eterna es la Misericordia del Señor.
domingo, 27 de diciembre de 2015
Señal de Misericordia
Señal de Misericordia
Estamos en el años jubilar de la misericordia, un año que representa espiritualmente un camino de encuentro con Dios Padre. Es un año donde el Papa Francisco quiere canonizar o beatificar algunos hombres y mujeres, que fueron modelos de misericordia en sus países. Recientemente se conoce que la Madre Teresa de Calcuta será Canonizada, por un milagro en Brasil; verdaderamente ella fue el rostro de la misericordia de Dios en el mundo.
Los procesos de algunos Santos se realizan, en algunos casos; tan rápido y en otros tardan hasta siglos. Es otro misterio de Dios que no comprendemos, pero confiamos que le otorgará a esos seres misericordiosos el reconocimiento de la iglesia,"algún día" como dijo el Párroco de la Iglesia de la Candelaria, Padre Miguel Acevedo.
En Venezuela existen varios modelos para este año jubilar. Las beatas; Madre María de San José y Madre Candelaria de San José. Los Siervos de Dios, Madre María Carmen Rendiles Martínez y El Dr. José Gregorio Hernández.
El Dr. José Gregorio es el más conocido en Venezuela y algunos países latinoamericanos. Siempre que visitas un hospital o clínica, su estampita la encuentra frecuentemente. Es muy importante, llevar un anunció de la misericordia de Dios a estos centros asistenciales y a su vez; dar a conocer la vida de estos seres misericordiosos.
Al anunciar la misericordia del Señor, encontraremos un Belén y en otros casos un Monte Calvario. Pero en ambos casos verás señales de la infinita misericordia de Dios. En el Oncológico Luis Razetti, está Kleve Espinoza. Es un Cristo sufriente con apenas siete años, tiene un tumor en el cerebro, con todas las estadística en su contra. Su abuela es la María, abandonada a la voluntad de Dios. Solamente queda orar y esperar. Por otra parte, en el hospital Pérez Carreño está un lindo Belén. Esta vez Cristo es un pequeño también de siete años con Leucemia, recuperándose de varias complicaciones. Su nombre es Jhon Figueroa, el representa la misericordia que consuela a su madre y le da ánimo cuando la ve llorar, la madre es la María que se entrega al servicio y al cuidado de su hijo y el José son el personal Médico y las enfermeras, por su entrega y dedicación.
La bondad y la solidaridad lo encontrarás en esos centros de salud. Entre los familiares de los enfermos, cuando cuidan de sus seres queridos lo mejor que pueden, a pesar de la escasez de medicamentos y de posee pocos recursos económicos. Son modelos de Monte Calvario o Belén, donde se manifiestan la infinita misericordia de Dios. Debemos estar alertas para ver la misericordia del Creador, que se manifiesta en los casos y lugares donde aparentemente no hay esperanza.
La bondad y la solidaridad lo encontrarás en esos centros de salud. Entre los familiares de los enfermos, cuando cuidan de sus seres queridos lo mejor que pueden, a pesar de la escasez de medicamentos y de posee pocos recursos económicos. Son modelos de Monte Calvario o Belén, donde se manifiestan la infinita misericordia de Dios. Debemos estar alertas para ver la misericordia del Creador, que se manifiesta en los casos y lugares donde aparentemente no hay esperanza.
domingo, 28 de junio de 2015
El Poder de la Oración
96 aniversario
96 aniversario
Esta en la casa del Padre desde 1919, ese día salio alegre por el fin de la primera guerra mundial y porque era su aniversario como Médico. Desde ese momento, el Eterno; le permite seguir sanando a los pobres pacientes que con fe solicitan su ayuda. Su causa necesita más oración, unidad y perseverancia de todos los fieles devotos. Todos podemos colaborar, si conoces de algún caso; no quedes en silencio, es pecado de omisión. Puedes solicitar la ayuda de un sacerdote o alguien de tu confianza, que pueda escribir de forma cronológica y documentada sobre el milagro.
Ayer en el Día Nacional de Oración, en el estadio de la UCV; oramos para que se demuestre ese anhelado milagro. Sabemos que existen muchos, pero tu Señor tiene señalado a la persona que sin miedo, con perseverancia y gran alegría dará el testimonio de curación.
Dios y Señor mio, escucha con misericordia mi humilde petición, no te pido nada para mi; solamente te pido sabiduría para los que llevan adelante el proceso del Venerable Dr. José Gregorio Hernández y sobretodo mi Señor, infunde fortaleza a los pacientes y doctores para que no tengan miedo de dar testimonio de sanación. Amén
jueves, 25 de diciembre de 2014
Navidad en Isnotú
Los buenos deseos a los demás, siempre retornan en bendiciones en nuestra vida. Precisamente fue lo que le sucedió al Joven Dr. Hernández, una vez graduado en la universidad, regreso a su pueblo para ejercer la medicina. Era un 24 de diciembre de 1888 cuando escribe una nostálgica carta a su colega y amigo Santo Aníbal Dominici. Le expone con detalle los estudios que realizo por su cuenta y las frustraciones por las limitaciones científicas que tenia. Su humildad y talento seria recompensado a los pocos meses con una beca para estudiar Microbiología en Europa. El anhelo de su corazón fue el regalo que Dios le concedió en esa Navidad.
Isnotú, Diciembre 24 de 1888.
Sr. Santos
A. Dominici. Caracas.
Muy querido
amigo: Hoy tuve el gusto de leer junticas tus cartas X, XI y XII, lo que me
tiene de plácemes; por algo pensaba que iba a pasar una noche buena verdadera,
si es que por ahora tengo que conformarme con leer, tus pensamientos escritos.
No puedes
tener una idea cabal de lo mucho que me ha alegrado que el señor doctor Morales
te haya escogido por su ayudante: y no creas que te ha escogido porque Ac. estuviera en La Guaira, no;
lo ha hecho por ir conociendo ya a su gente, porque el doctor Morales es un
hombre que tiene mucho talento y al cual es muy difícil engañar por mucho
tiempo; creo firmemente esta última razón y, si no es por esto que lo ha
hecho, no tardará mucho que así sea; es mucha casualidad que en correo de tres
de diciembre le escribía yo al doctor Morales y me quejaba de no saber
microscopio; luego que hacía poco que él tuvo la generosa idea de darte sus preparaciones
e instrumento para que aprendieras una ciencia tan indispensable cuanto
difícil. Por estos lugares es muy difícil que yo pueda aprender algo, y
gracias que no olvidé lo poco que he logrado aprender con tanto trabajo. Ahora
estoy dedicado a estudiar laringoscopio, y, después de muchos ensayos
infructuosos, por fin logré ver las cuerdas vocales superiores e inferiores
juntamente con la epiglotis: la epiglotis es un órgano sumamente curioso; hay
momentos en que uno cree que tiene voluntad y hasta, caprichos, de tal modo el
reflejo que la vivifica es poderoso. Pienso estudiar mucho esto, ya que he
tenido la fortuna de encontrar que uno de mis hermanos, Benjamín, tiene tan
poco sensible la faringe que tolera durante largo rato el espejo dentro de la boca;
solamente le perturba la risa que le produce verme con mis anteojos puestos
-los del laringoscopio-, yeso aumenta la sensibilidad o, mejor dicho, la
irritabilidad propia de la epiglotis. También he tratado de aprender a hacer un
examen oftalmoscópico; pero, como para esto se necesita hacer la dilatación
previa de la pupila, y además un alumbrador muy perfecto, pienso dejarlo para
después, cuando me dedique a repasar enfermedades del oído y del ojo -que voy a
estudiarlas a continuación una de otra-, lo mismo que a hacer el examen del
oído; porque estoy convencido de que para la práctica lo que uno necesita saber
es cómo se examinan los diversos órganos.
Nunca me
cansaré de encargarte que trates, por cuantos medios estén a tu alcance, de
captarte las simpatías y la amistad del doctor Morales, porque nada hay que
tenga tanto valor; y para que veas en cuánto valoro para ti esta amistad te
digo que, si para lograrlo es necesario romper conmigo, que soy otro tú, no
debes vacilar ni un momento en hacerlo.
Muchas
gracias por la copia del medicamento, y sobre todo por las composiciones
poéticas que me envías -después de muy pedidas, por cierto…
Una cosa me
llena de tristeza, mi queridísimo amigo, y es pensar si yo me habré de quedar
siempre tan ignorante como ahora. Tu siquiera vas a saber muy bien microscopio,
es decir, la técnica del microscopio, ya que estás enseñado por el señor doctor
Morales…
Mira, chico,
que me vas cargando con eso de ponerme, al encabezar la carta: ”Señor doctor”.
¡Oh! Si siquiera yo supiera técnica microscópica como tú! O, al menos, si
lograra saber latín para poder decir: “Parturient montes; nacitur ridiculus
mus” (Trabajo,
en las montañas para debatir temas) sin tener que copiárselo del librito…
Tu amigo que
te quiere y te da un abrazo,
Hernández
jueves, 27 de noviembre de 2014
El Dr. José Gregorio Hernández, es ahora Fray Marcelo
La etapa más desconocida en la
vida del Venerable Dr. José Gregorio Hernández fue como Cartujo. Es una paradoja
que un hombre de ciencia, culto y muy
exitoso en su profesión quiso morir al mundo, para ingresar a la más rigurosa clausura.
Donde el silencio es el compañero perfecto para conocer a Dios. Los Cartujos es
una antigua orden, donde pensó vivir su ideal cristiano. En 1908 partió al monasterio La
Farneta ciudad de Lucca (Italia) y por diez meses lucho, pero era torpe con las labores agrícolas y artesanales, para colmo su cuerpo era muy débil para
soportar el clima de Europa. Sin embargo, su espíritu era a toda prueba la de un Santo, pero
Dios no lo eligió para estar enclaustrado. Lloro al salir de su
dulce paraíso en la tierra, por recomendación
de su superior.
En 1909 ingresa al Seminario Metropolitano, intenta seguir a Dios como Sacerdote, pero entendió al poco tiempo que no respiraba su alma, su espíritu estaba inquieto. Finalmente en 1913 intento por tercera vez, ahora en el Colegio Pío Latinoamericano de Roma, pero Dios no lo eligió como Sacerdote; nuevamente
por motivo de salud le saca del
seminario.
Los únicos fracasos que tiene en su vida, fueron esos tres intentos para seguir de la forma más radical a Jesús. Acepto la voluntad de Dios y una
vez en Venezuela retomó sus actividades como docente y Doctor. Como Franciscano
Seglar vivió hasta el día de su muerte en oración, penitencia, sacrificios y pobreza. Elaboraba sus trajes, ejerció la medicina para servir y no para enriquecerse a expensa de la enfermedad y el dolor de sus pacientes. Cobraba por sus consultas la misma tarifa a ricos y pobres, precisamente eran los pobres sus pacientes consentidos; les daba dinero para que adquiriera muchas veces alimentos y los medicamentos que le prescribía. Por eso Dios elige a seres extraordinarios para dejar
confundido al mundo.
“Ustedes no me eligieron a mí; he
sido yo quien los eligió a ustedes y los preparé para que vayan y den fruto, y
ese fruto permanezca. Así es como el Padre les concederá todo lo que le pidan
en mi Nombre” (Jn. 15,16)
miércoles, 19 de noviembre de 2014
Ofrenda de amor del Venerable Dr. José Gregorio Hernández
En 1986 Juan Pablo II declaró al Dr. José Gregorio Hernández "Venerable". Son miles las sanaciones espirituales y físicas por intercesión de él ante Dios. Sin embargo, su proceso es lento por la conocida prudencia de la curia.
La gente sencilla sabe que puede acudir con mucha confianza al Médico de los Pobres, cuando la salud es un recuerdo lejano y los recursos económicos son escasos. En busca de consuelo, la gente enferma mira al cielo, piden al Creador que deje actuar al Médico venezolano, que murió un 29 de junio de 1919; atropellado cuando regresaba con unos medicamentos que compro en una farmacia para dárselo a una pobre paciente. Es importante acotar, que ese día era su aniversario de graduación como Doctor. Fue su boleto para llegar al cielo, donde sigue actuando con el permiso de Dios.
Médico sensible ante el dolor y la soledad de los enfermos, profesor universitario muy calificado y cristiano ejemplar, siempre rezo confiado a la Virgen para agradar a Dios. Ofreció su vida como ofrenda por el fin de la primera guerra mundial y Dios acepto su sacrificio por amor a la humanidad. Como acto de misericordia, de quien es mendigo de amor, Cristo le permite obrar a este Santo laico en nombre de la Santísima Trinidad. Sana niños, ancianos, hombres y mujeres con la dulzura de quien sabe que el cielo es realidad.
https://translate.google.co.ve/
martes, 18 de noviembre de 2014
El milagro del Venerable Dr. José Gregorio Hernández
Sra. María Sánchez
Gráfica Edgar Alviso
Bendecida por José Gregorio
Ailyn Hidalgo Araujo.-
Así como esta pequeña zona agrícola (ubicada en las montañas andinas del estado Trujillo) acobija la magia de los duendes que cuidan la naturaleza; así mismo, posa en su suelo fértil el hogar de la dama bendecida, según el informe develado por el doctor Raúl Díaz Castañeda, quien no deja dudas al afirmar que la historia clínica de la paciente es la prueba física de que la fe traspasa montañas, creencias y últimas tecnologías
Sánchez: ''Después de la operación que me hizo José Gregorio, tengo que ir a consulta médica cada 6 meses por 2 años, y después cada año. Mis hijos llaman y me dicen: -Mamá, viaje a Valera a la consulta con el médico, que no se le vaya a pasar el día-. Y desde entonces, todo el tiempo, salgo sanita en los exámenes: ecos,
Ailyn Hidalgo Araujo.-
“Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, con la Virgen, el doctor José Gregorio Hernández y el Espíritu Santo”, es la oración que María Betilde Sánchez de Valero eleva cada mañana al despertar a las 5 am, y en la noche al acostarse a dormir a las 10 pm; pero, no sin antes cerrar sus ojos con el recuerdo “del milagro que la curó del cáncer de mama, sin ayuda de la ciencia médica”.
La dama bendecida tiene su hogar construido, desde hace 30 años, en el suelo fértil de una pequeña zona agrícola ubicada en la montaña andina del estado Trujillo, que acobija la magia de los duendes que cuidan la naturaleza, y hoy, suman a su protección la bendición concedida por José Gregorio Hernández (JGH) a Sánchez. Bendición, que espera validación de la Iglesia Católica.
Así, en medio de abundantes montañas aradas y cultivadas, la conocida como “Betty” hace un alto a los oficios del hogar que la mantienen ocupada hasta que el sol se oculta. Se presenta con una sonrisa que no baja durante toda la entrevista exclusiva, invita al equipo reporteril del Diario de Los Andes a tomar asiento en los muebles rústicos de madera que pernoctan en el porche de su casa, y antes de responder mira hacia las paredes de color morado adornadas por artesanías que detallan: “Recuerdo de Isnotú”.
A palpar la sanación
En la vía a palpar la sanación de Sánchez, el equipo de prensa del DLA recorrió en vehículo propio la empinada montaña hasta la casa de “Betty”, quien introdujo a su historia tras un breve recuento de su día a día:
La quinta de 11 hermanos, es nativa de Tuñame, municipio Urdaneta, se mudó a la pequeña zona agrícola a los 16 años. Su papá compró ahí unas tierras, y comenta que desde esa edad aprendió a trabajar la agricultura: “Llegué hasta el quinto grado. No quise estudiar más. Lo mío es la cosecha. No me gusta ni el baile ni la bebida. Sé sembrar lechuga, repollo, de todo…pero estamos en época de sequía y ahorita hago puros oficios del hogar: lavar, limpiar y barrer el polvorín que se mete a cada rato con tanto viento”.
Sigue la charla libremente: “En la noche sí me pongo a ver la novela. Hace poco también estaba viendo el mundial de fútbol. No le iba a ningún equipo, solo me distraía cuando iba a hacer las arepas. Lo que sí me gusta es hacer tortas, pero no pa` vender, pa´ que coman los chinos de la casa”.
Betty comenta que tiene 3 nietos y 9 hijos, 6 varones que viven todos con ella, y 3 hembras. Dos de ellas casadas y la menor de 22 años, quien trabaja en una casa de familia en el municipio Valera, y cada 8 días le lleva telas para que cosa sábanas y cortinas solo para la casa, pues no las vende.
Sobre sus progenitores señala: “Mi papá era agricultor, murió hace 13 años de un cáncer de garganta, decía él, porque el doctor nunca nos lo dijo a nosotros. Lo que sí, era que tenía la voz muy ronca. Ahora mi mamá, sí se dedica solo a los oficios del hogar, tiene 73 años”.
Al preguntarle cómo está su corazoncito, sonríe ampliamente y comenta que desde los 16 años la flechó un “parameñito”, quien vive junto a ella desde ese tiempo, y aún la mantiene enamorada: “Es un buen padre. El papá de todos mis hijos, me trata bien. En un tiempo sí se portó mal y luego regresó”.
Del estacionamiento se asoma el esposo, quien al escuchar la conversación agrega: “Ja,ja,ja!, es que ella es muy celosa. Yo la sacaba en la moto a pasear y nos enamoramos. Los suegros eran muy delicados. Ahora ya establecidos, tenemos 7 motos en la casa. Dos mías y una para cada hijo, menos para el menor que tiene apenas 7 años. Todos trabajamos transportando verduras y hortalizas hacia Maracaibo, estado Zulia”.
''No tengo esa enfermedad''
Betty sirve café, vuelve a tomar asiento, se le pide que relate la historia que envuelve la bendición que asegura le concedió José Gregorio Hernández, y entonces relata:
“En el 2011 me dolía el seno. Sentía una pelotica muy chiquita y no le hice caso. Eso fue creciendo y creciendo, muy lentamente, hasta que ya en un amanecer tenía el seno muy grande. Fui con mi hija Yudith a consulta médica, y de la clínica ella salió más asustada que yo. Me dijeron que tenía un tumor maligno. De una vez salí pensando: -Yo no tengo esa enfermedad. No la tengo y no la tengo”.
Cruza las piernas resguardadas en un jean largo, y añade que: “el dolor era tan fuerte que le agarraba toda la espalda, de día y de noche. La mantenía zumbada a la cama a toda hora y de ninguna manera aliviaba”. “Tomé antibióticos y nada. El doctor me dijo -venga dentro de ocho días para hacerle la biopsia-, y desde ahí empecé a hacerme todos los exámenes”, describe.
Caso puntual
Para precisar la historia clínica de Sánchez, el doctor Raúl Díaz Castañeda en su texto titulado “El Milagro” especifica que en dos meses, del 25 de abril al 17 de junio del 2011, la paciente dejó de padecer el cáncer diagnosticado. A continuación, presentó un resumen de los resultados arrojados tras los exámenes practicados a Sánchez:
25-04-2011: Diagnosticada en consulta externa con “tumor en cuadrantes superiores de mama izquierda, duro, pétreo”.
27-04-2011: La doctora Elizabeth Molina le practicó una ecomamografía y el resultado fue: “a nivel de cuadrantes superiores se observa lesión ocupante de espacio, hipoecoica, heterogénea, de bordes lobulados, de aproximadamente 4.2 x 2.2 centímetros. En sus mayores ejes, la cual condiciona signos de edema local a nivel del tejido subcutáneo, con presencia de vascularización focal periférica e intra tumoral a la colocación del Doppler color, hallazgos altamente sospechosos de malignidad: Ca. de mama, sin descartar la posibilidad de mastitis crónica encapsulada”.
10-05-2011: El patólogo Evencio León Tang informó: “PAAF de mama izquierda compatible con positiva para neoplasia (cáncer)”. Asimismo, el doctor Pedro Rojas, veterano médico general, escribió: “mama izquierda positiva. PRIORIDAD. Tumor de 7 x 7 centímetros que infiltra piel y con orificio de 2 milímetros con salida e líquido purulento”.
14-06-2011: El oncólogo Alfredo Viloria Cestary anotó: La paciente (…) va a recibir quimioterapia y ordeno sea intervenirla quirúrgicamente después de exploraciones de valoración general”.
17-06-2011: La médica patólogo Lecci Suárez informó: “Mastitis con severa reacción inflamatoria gigantocelular a cuerpo extraño. Sin inflación neoplásica maligna en las muestras remitidas y examinadas (sin cáncer).
02-12-2011: La experta en diagnóstico por imagen, doctora Josefina Hernández, ratificó: “Mamografía con hallazgos benignos”.
06-03-2014: El doctor Francisco Marval, después de un nuevo control mamográfico a la paciente, resaltó: “mamas con patrón denso, sin microcalcificaciones ni nódulos”.
No conforme con los resultados obtenidos luego de revisar la historia médica de Sánchez, el doctor Marval la envió a practicarse una ecografía y refirió: “Hallazgos dentro de lo normal”. Después de este último examen se acercó al doctor Castañeda y le dijo: “Si esto no es un milagro, no sé qué pueda serlo”.
La operación
Ante el expediente que hace público el doctor Díaz Castañeda, y frente a la posible prueba física de que la fe traspasa montañas, creencias y últimas tecnologías; Betty cuenta minuto a minuto “la operación que le hizo JGH”:
“Las tres peores noches de dolor que pasé aquí en mi hogar, soñé que veía a José Gregorio. Llegaba por el lado de la pared de mi cuarto y me tocaba mi seno con su dedo. Lo hacía en forma de cruz. No hablaba, solo se paraba ahí todo de blanquito. Así en traje blanco y sombrero blanco. Era como real, yo sentía que de verdad estaba ahí”.
Después de aquellos sueños, Betty dice que los dolores continuaban, y como no los aguantaba bajó al municipio Valera, estado Trujillo, y allá el doctor Alfredo Viloria le confirmó que debía operarse. “Doctor José Gregorio hágame el milagro. Yo no quiero ir al quirófano. Eso me da mucho miedo. Doctor, quíteme este dolor tan fuerte”, informa Sánchez que repetía en su mente como si el conocido santo sentimental de los venezolanos la estuviera escuchando.
No conforme con su descripción, Sánchez busca una imagen de JGH recubierta en vidrio pegada a una roca pequeña, y acentúa: “Mira, así vestido lo vi. Igualitico. Yo tenía esta estampita en la mano la noche que el doctor me operó en la casa de mi hija Zulay en el municipio San Rafael de Carvajal, a las 7 de la noche”.
A esa hora, Betty recuerda que sentada en la cama, con un dolor que no la dejaba conciliar el sueño, comenzó a sentir un ardor fuerte en el seno, le llegó un “vientecito al rostro”, y luego pensó que era otro malestar consecuencia de la biopsia que le habían tomado en horas de la tarde.
“Comienzo a sentir caliente, miro mi franelilla blanca y veo ¡Aquel sangral! Llamo a la hija mía y nos fuimos a la clínica. Me limpiaron la herida. Yo eché la estampita de JGH en mi cartera, y sin dejar de rezar, me dijeron que me quitara el sostén. Ahí vi la raja y luego me quedé dormida. Al despertar, la llave de sangre la habían cerrado”.
Sin desconfiar
La paciente precisa que le tomaron 7 puntos, la enviaron a su casa y 15 días después se los retiraron. “El doctor Viloria me repetía que estaba sana. Ya no había ningún cáncer. Sin embargo, él decía que debía operarme para ver cómo había sido esa operación mía. Quería estudiar qué había adentro. Preparó todo para llevarme al quirófano del Hospital Central de Valera. Y yo me dije -no, así me estoy-. Fui a la casa de mi hija, busqué mis cosas y viajé otra vez a mi casa. ¡Nooo!, cómo me iba a operar otra vez. ¡Eso es desconfiar de mi doctor José Gregorio, y jamás lo voy a hacer”.
Al despedir a Sánchez, el equipo reporteril pide a la dama que muestre la cicatriz de su seno. Y sí, efectivamente le quedó en forma de cruz, justo encima de la aureola. Apenas y se nota. Parece una estría que le han dejado los 46 años que alcanza…y Betty sin dejar de sonreír cierra:
“Nunca lloré cuando le pedí el milagro a José Gregorio. Siempre le recé con mucha alegría, el rosario y la oración que le dije al principio. Ahora digo, que es un milagro muy lindo que él me hizo a mí. José Gregorio Hernández es el doctor de mi familia. Toda la vida cuando los niños se me enfermaban, yo le pedía que amanecieran aliviaditos, y así amanecían”.
''Ojalá a todas les pasara''
Uno de los tres únicos oncólogos del estado Trujillo, José Albarrán, aclara que Sánchez estuvo en consulta tanto con él como con sus dos similares, y todos coinciden en que sí se dio un milagro en la paciente. “El tumor maligno de ella era de 7 centímetros. Necesitaba quimioterapia y era irreversible una cirugía para extirpación total de la mama. A Sánchez en cuestión de meses se le hicieron todos los exámenes nuevamente y no tenía nada. Está totalmente sana. Yo opero diariamente mamas y nunca me había ocurrido esto. Ojalá a todas les pasara”, especificó el experto del Seguro Social del municipio Valera, egresado hace 14 años de la Universidad del Zulia, y con especialidades en Cirugía General de la Universidad de Los Andes y de Cirujano Oncólogo de la Universidad de Carabobo.
Todos los creyentes anhelan y piden a Dios que José Gregorio Hernández sea Santo. Confían en el proceso que lleva la Iglesia, para que esta intervención extraordinaria lleve al Venerable a los Altares de la Santidad. La feligresía debe seguir en oración para que exista el milagro.
Fuente:http://diariodelosandes.com/index.php?r=site/noticiaprincipal&id=532#
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






